25 años de la Asociación de Vecinos “La Alegría”

La Asociación de Vecinos “La Alegría” en su bodas de plata y yo como fundador de la misma, quiero hacer saber a todos y en especial a los jóvenes los fines de la misma, los mayores que colaboraron los saben. Ante las innumerables necesidades que se tenían como la falta de agua corriente y alcantarillado, teléfono, alumbrado publico etc.. etc..etc.. comprendí que había que hacer todo lo posible por solucionar todo lo que se pudiera.
Conté con la colaboración de todos los que por entonces habitaban en el pueblo como Adolfo y Heliodora (a la que tanto agradecemos su colaboración) sus hijos Luis Andrés, Cesar, Santiago y Belén, también con el tío Pascual y su mujer Celedonia, Crispin e Irene con su madre Benita y Vicente que con su labor llenaba el pueblo. También contaba con los otros que normalmente íbamos como Maxi, Joaquín, Ángel, su hermano Pedro etc.. etc. También contamos con la colaboración inestimable de Isaac, que debido a su profesión visitaba y contactaba con muchos de los que habían salido del pueblo haciéndoles saber la creación de una Asociación, también durante los primeros años se encargó de la venta de la Lotería Nacional para allegar fondos a la misma y también asesorándonos en el mejor funcionamiento de la Asociación.

Pero antes de nada, quiero hacer desde aquí un homenaje a todos los socios y conyugues que se quedaron en el camino y que no han podido contemplar el cambio de Alconadilla al día de hoy, estos son: Alejandro, Eladio, Lorenzo, el tío Pascual y esposa, el tío Luis y esposa, el tío Hilario y esposa , Víctor, el tío Gregoriete, Alicia, el tío Saturnino, Vicente, la tía Ramona, Antonio, Irineo, la abuela Felicitas etc.. etc.. A TODOS QUE EN PAZ DESCANSEN.

Durante un largo tiempo dejé de ir al pueblo a raíz de la muerte de mi suegro el abuelo Flugencio y cuando de nuevo comencé a ir, nos encontramos
que el puente del río en Valhondo había cedido y quedaba un vano en el centro que los coches rozaban en el suelo. La Confederación Hidrográfica
del Duero se limitó a poner un “letrerito” vulgar que ponía “PELIGRO”, creo que al menos estuvo 2 años por culpa de una riada tiempo atrás. Como ya he contado en otros escritos, nos juntamos Crispin, Eladio, Silviano y yo mismo y nos dirigimos a la Confederación en Valladolid en el mes de Agosto.

Tuvimos suerte pues en este mes estaba el Ingeniero que llevaba el negociado que correspondía a lo que nosotros denunciábamos, nos atendieron muy bien comprometiéndose por escrito a repararlo rápidamente. Efectivamente, en el mes de enero del año siguiente quedó solucionado.Ante este caso empezamos a pensar que si nos juntamos podíamos hacer más fuerza para dirigirnos a otras entidades publicas y órganos oficiales de la Administración con el fin de lograr mejoras en la calidad de vida de Alconadilla.

Así empezó a gestarse la idea de fundar una Asociación de Vecinos con el único fin de dar al pueblo las mejoras necesarias, pues se carecía de todo.
Durante todo el año 1979 me dediqué a informarme en el Gobierno Civil de Segovia y otras Asociaciones, estudié varios estatutos con lo que podría confeccionar unos para nosotros y así en el mes de Diciembre me aprobaron los mismos en por el Gobierno Civil de Segovia, con lo que quedó aprobada con el Nº 185. Asociación de Vecinos “La Alegría”.

Puse este nombre de “La Alegría” porque durante el tiempo que pasábamos en el pueblo había gran ambiente y nos llevábamos muy bien todos, había una gran armonía, total que pegaba el nombre a la perfección. En el transcurso de las diligencias para formar la Asociación, salió un decreto de la Diputación en el que consideraba que ningún pueblo de la provincia de Segovia podía estar sin agua y teléfono, por lo que contamos con la ayuda de Sr. Buquerin, Alcalde de Ayllón y Diputado, que exigió al Alcalde y Secretario de Alconada que tramitara el dotar de agua y teléfono a Alconadilla. No quiero recordar los inconvenientes que tuvimos para conseguirlo, pero una sola frase bastará para hacerse una idea (Alconadilla tendrá agua cuando la rana eche pelo) nada más. Nos tuvimos que mover para hacerlo en primera fase, pues fuimos una comisión a Segovia a la Diputación y nos informaron que no se habían retirado los impresos para rellenar y que el plazo para entregarlos terminaba cuatrodías después. Los retiramos nosotros y nos fuimos hasta Maderuelo donde vivía el Secretario para entregarle la documentación, era un día de Noviembre con un frío espantoso.

Para conceder la subvención el Ayuntamiento tenía que aportar el 20 % del presupuesto y pagar el proyecto en el Colegio de Ingenieros de Madrid, por lo cual, nos tuvimos que comprometer a hacer frente a todos los gastos que deberían ser del Ayuntamiento. Pusimos una cuota de 25.000 Pts para el agua y 2.500 Pts para el teléfono y abrimos una cuenta a nombre de la Comisión de aguas titulares Adolfo y Crispin, el proyecto costó 160.000 Pts que abonamos. El Secretario insinuó que lo ingresáramos en la cuenta del Ayuntamiento, pero como ellos no se fiaban de nosotros, nosotros tampoco de ellos, un mal ejemplo de ello fue que con una copia del proyecto que entregamos al Ayuntamiento solicitaron una subvención al I.R.Y.D.A. y les dieron 500.000 Pts y que se quedaron con el dinero cuando tenia que ser de Alconadilla.

En la primavera del año siguiente se realizaron las obras y todos nos dispusimos a acometer el agua en nuestras casas haciendo el cuarto de baño y las cocinas. Casi todos los trabajos los hicimos nosotros yendo todos los fines de semana y haciendo lo más imprescindible. Después, ya más despacio, hemos conseguido mejorarlo a gusto de cada uno. También por entonces instalaron el teléfono que tanta falta hacía en especial cuando había algún enfermo y había que desplazarse a otro pueblo para avisar al médico. (Tampoco había coches y había que hacerlo así).

La primera obra que realizó la Asociación fue canalizar la reguera que discurría por el centro de la calle de Abajo, que era de tierra. Para esto contamos con la colaboración de los agentes de Extensión Agraria de Ayllón, que contaban con los instrumentos necesarios para el nivel de la reguera. En esta obra colaboraron todos los que habitualmente íbamos en vacaciones y en las posteriores obras, colaboramos los mismos.

He de hacer hincapié en que por entonces no había que llamar a regueras, sólo con ver que alguno cogía una pala o un pico, al poco rato llegaban más hombres a ayudar y así muchas veces. Había mucha camaradería y llamaba la atención a propios y extraños que pasaban por ahí y veían a tantos hombres trabajando por y para el pueblo. El Sr. Buquerín, que fue al pueblo mientras estábamos haciendo la reguera, comentó a gentes de por allí que no había visto nunca nada parecido. También Manolo el de Grajera, al que habíamos pedido presupuesto para pavimentar la calle de Arriba y que se salió de nuestras posibilidades y lo hicimos nosotros, también comentó lo mismo. En uno de los numerosos viajes a Segovia y en visita al I.R.Y.D.A. para informarnos de las subvenciones a Alconada sobre las obras de Alconadilla, nos comentaron que las únicas subvenciones que concedían a Asociaciones eran de carácter recreativas o deportivas y que ese año era el último. Por todo lo cual solicitamos para hacer el “parque infantil” y el “frontón”, concediéndonos 350.000 pesetas para cada cosa.

Una de las deficiencias más notables que se tenían era el alumbrado público, pues sólo tenían tres puntos de luz en funcionamiento, el resto hasta las diez no lucían. Las tres bombillas que lucían eran la de Crispin en la calle de Abajo, la de Adolfo y otra en la plaza. La corriente que se tenía venía a 125 voltios y las bombillas de 220 voltios y 25 de vatios para que no se fundieran. Estaban situadas en unas palomillas metálicas con los cables colgando y las bombillas igualmente. Lo comprobareis mejor en las fotos. Otra vez nos pusimos a trabajar todos, como siempre, a hacer una instalación nueva bajo la dirección de un técnico de Matabuena (amigo de Alejandro de Maderuelo). Las farolas nos la proporcionó mi yerno José Luis, así como todo el material eléctrico a muy buen precio, pues es del gremio. Se pusieron diez puntos de luz que son los que había.

Pero todo tiene sus problemas y aquí surgió también, a pesar de haber hecho la instalación con el beneplácito del Ayuntamiento, que sólo autorizaba poner dos puntos de luz y que no haría el contrato con la Compañía. Se compró un transformador de corriente, se montó dentro del armario con lo que se consiguió dar luz a los diez puntos. Pero duró poco, alguien lo comunicó a la compañía y nos lo cortó, dejando a todo el pueblo a oscuras y encima estábamos en vísperas de las Fiestas. Inmediatamente nos desplazamos una comisión a Segovia para hablar con la Gobernadora Civil en aquellos momentos, no nos pudo recibir, pero sí el secretario al que pusimos en conocimiento de nuestro problema. Nos atendió amablemente y dijo que le pondría en antecedentes a la Gobernadora y prometiéndonos que se resolvería rápidamente. Nos indicó que fuéramos a la Compañía en Segovia para su solución. Nuestra sorpresa fue que cuando llegamos a la Compañía de la luz, ya tenían conocimiento del tema y nos dijeron que tenía que ser el Ayuntamiento el que solicitara el contrato, aunque no obstante ellos nos darían luz hasta pasadas las Fiestas si no se hubiera solucionado. Otra sorpresa fue que cuando llegamos a Alconadilla nos indicaron que el Alcalde quería quedar con nosotros para ir a Boceguillas para hacer el contrato.

Quiero hacer constar, que tiempo después recibimos una carta de la Gobernadora Civil felicitando a la Asociación por sus trabajos a favor de Alconadilla y animándonos a seguir así. Pero al igual que todo lo que hemos hecho ha sido con nuestro esfuerzo y economía , también nos dedicamos a intentar que la Confederación Hidrográfica del Duero nos arreglaran el camino hasta el Pueblo, pues estaba muy mal. Nos costo muchos años y muchas visitas a Valladolid y hablamos varias veces con el Director y hasta con el Presidente, hasta que por fin conseguimos que saliera a subasta en Madrid a la que asistimos. También requerimos una copia del proyecto que nos dieron y así pudimos comprobar que más de la mitad de los trabajos que se especificaban en el mismo, no se realizaban. Lo denunciamos al Defensor del Pueblo de los defectos que observamos y poco después repasaron algunas zonas.

 No conformes reincidimos al Defensor del Pueblo pero ya no pudimos seguir, pues nos contestaron que ya lo teníamos que pasar a los tribunales y para eso se necesita dinero que no teníamos. Como habéis podido comprobar la gente hoy mayor y los que nos vienen pisando los talones hemos participado en todas las obras que se han realizado como es la pavimentación, prácticamente de todo el pueblo. La primera fue el tramo desde la casa de Mª Carmen hasta la de Valentina, que al pedir presupuesto a Manolo de Grajera, se salía de madre y nos decidimos poniendo el máximo cuidado de hacerlo lo mejor posible y así salió. Este tramo se celebró cortando cinta de inauguración y con una merienda a cargo de todos los vecinos beneficiados. Después vinieron otros tramos y al hacerlos más deprisa no nos salieron tan bien.
No hacía mucho tiempo que se había retejado la Iglesia. Todavía no teníamos Asociación y D. Eusebio, el cura, se dedicó a escribir a todos los hijos del pueblo para que colaboraran en una aportación económica. Después, y ya a través de la Asociación, se pintó todo el interior de la misma.


Tengo que hacer un aparte para agradecer a Manolo “el Moreno” el sacrificio y delicadeza de restaurar el Altar, pues le llevó varios meses a base de fines de semanas y con unos gastos notables en materiales que indudablemente donó a la Iglesia. Aprovechando esta circunstancia se fijó debidamente el Altar (pues estaba suelto y se podía caer en algún momento. Seguidamente se hizo la nueva instalación eléctrica de la Iglesia y poniendo unos focos. Todo esto lo realizó el hijo de Joaquín (Joaquinín para la familia) Se me olvidaba que cuando arreglaron el camino hasta Valhondo, y aprovechando la maquinaria y materiales, pavimentamos totalmente la calle de Abajo. Esto nos costó 500.000 Pts. Todos estos gastos habéis tenido conocimientos puntuales cada año y seguimos tenido al día de hoy. También quiero consignar que cuando realizamos la acometida de agua sobrante del depósito a la fuente, comprobamos que los caños que había eran de hierro y estaban muy deteriorados y oxidados. Buscamos donde podríamos encontrar unos caños pues la Sra. Amparo (esposa de Lorenzo, que en paz descanse) se comprometió a pagarlos costaran lo que costaran. Como no se encontraron se los encargué a Pepe (hijo de Benito y Gregoria) Ante todo quiero agradecer a todos los que han colaborado en todos estos movimientos, así como pedir disculpas ante aquellos que de alguna manera han colaborado de distintas formas y no los he mencionado.

Deseando unas felices Bodas de Plata de la Asociación para todos.
1979/2004

Pablo Lozano